lunes 27 de abril de 2009
Correo Internacional 179 - Abril 2009
Correo Internacional 179. Abril 2009.
martes 31 de marzo de 2009
Un libro rojo para Lenin

quiero la voz de Lenin.
Para los proletarios de mi patria
quiero la luz de Lenin.
Para los perseguidos de mi patria
quiero la paz de Lenin.
Para la juventud de mi patria
quiero la esperanza de Lenin.
para los carceleros de mi patria,
para los escarnecedores de mi patria,
quiero el odio de Lenin,
quiero el puño de Lenin,
quiero la pólvora de Lenin.
martes 24 de febrero de 2009
Sobre clases sociales y burocracias sindicales
El c. Carlos Mejía, cuadro del PC Unidad y parte de la burocracia de Hay muchos puntos para debatir con el compañero, pero me limitaré a polemizar sobre los más importantes.
El primero, es el de las clases sociales. En el post La salida “obrera” a la crisis y burocracias sindicales Mejía hace la siguiente afirmación:
¿Quién puede en Europa, EEUU o en el Perú definir con claridad lo que significa obrero? Como señalaba con respecto al Congreso de CCOO, el discurso por el cual gana Toxo es el del sindicalismo de las diversidades. Es decir, se deja atrás el modelo del proletariado monolítico, único, uniforme.
Que complementa con la siguiente: “En el Perú, la identidad obrera esta en cuestión desde fines de los 70s (Ver texto de Parodi "Ser obrero es algo relativo...").”
Aquí no dice nada de nuevo, ni tampoco lo decía Parodi en los 70, al no reconocer, o al negar de manera directa, la existencia de una clase obrera en Perú. Sectores no marxistas lo hacen desde hace ya muchos años (como algunos miembros de
Así, tampoco dicen nada nuevo los de CCOO al pregonar el sindicalismo de “las diversidades”.
Los nuevos pregonadores de la inexistencia de las clases sociales, o de su relatividad, se apoyan en el hecho de que cada vez más sectores pequeñoburgueses son proletarizados, son lanzados a la situación que define Engels en una nota de pie de página del Manifiesto Comunista:
Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos, que, privados de medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir. [Nota de F. Engels a la edición inglesa de 1888.]
Así, sectores que antes ya existían, pero que por sus funciones terminaban por percibir en sus ganancias algo de la plusvalía extraída de los trabajadores manuales, son ahora victimas de la explotación capitalista. Cada vez más “se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir”.
La otra confusión en la que se apoyan, es que un amplio sector del ejército industrial de reserva se ha tornado un ejército permanente y subsiste en la forma de pequeños ambulantes, tal como ya describe Engels en La situación de la clase obrera en Inglaterra.
O sea, estos conceptos, tales como fueran definidos por los maestros del marxismo, no tienen nada de relativo en la realidad actual.
Pero eso no está fuera de la lógica del artículo de Mejía, como tampoco encubre su objetivo.
Al relativizar las clases sociales, Mejía busca borrar las fronteras que las separan. Un paso más y llegara a la defensa de “la ciudadanía” y “la inclusión”, y así justificará cualquier política y cualquier alianza. Si las clases son relativas, sus intereses también lo son.
Para ser consecuente, el Señor Mejía debería también decir que la plusvalía y la explotación son relativas.
Lo que sí me gustaría ver, es justamente que él explique a los obreros de construcción civil que son relativos.
Pero esa idea va a encontrarse con otra, que el mismo señor dice defender en otros momentos. Hablamos del clasismo.
¿Cómo se puede ser clasista, o sea, patriota de una clase en contra de otra, cuando la existencia de la clase obrera es relativa? ¿O será que el clasismo que defiende el Sr. Mejía es relativo? Lo mas probable es que sí, aunque eso signifique una ruptura ya no solo en el contenido, sino también en la forma con el mariateguismo que él dice defender.
Pero las rupturas con el marxismo no terminan ahí. La afirmación de que “Una burocracia -como bien lo sabia Weber- es un orden normativo y funcional” es no solo una ruptura abierta con Marx (ya que Mejía al parecer prefiere a Weber) sino que también es una ruptura con Lenin.
Cuando Lenin dijo que el estado obrero en Rusia era en realidad un estado obrero y campesino con desviaciones burocráticas él no hablaba de un estado con “un orden normativo y funcional”. Debatir el problema de tal forma no es debatirlo.
La burocracia es la dictadura del aparato sobre el movimiento, la imposición de las decisiones de los secretarios y las oficinas por encima de las decisiones de las asambleas, los talleres y las fabricas.
La política de la burocracia es la manutención de los intereses de una capa dirigente con (pequeños o grandes) privilegios materiales, por encima de los intereses de las masas obreras.
Finalmente, la burocracia es un fenómeno social, no administrativo, y eso es lo más elemental para cualquier marxista, aunque sea un marxista de folletos.
Es de eso que se trata y no de la definición asexuada de Weber, el ideólogo de todos los que creen en la conciliación de clases.
Pero, como ya he dicho, el artículo demuestra claramente a que puerto se dirige el Señor Mejia: al discurso de la conciliación de clases, la “ciudadanía” y la “inclusión”.
jueves 19 de febrero de 2009
Método latinoamericano para reducir los costos de producción
Pampa de María Barzola
Bolivia es uno de los países que pagan la guerra. Desde siempre condenada a ración de hambre, Bolivia contribuye a la causa aliada vendiendo su estaño a un precio diez veces más bajo que el bajo precio habitual.
Los obreros de las minas financian esta ganga: sus salarios, de casi nada, pasan a nada. Y cuando un decreto de gobierno obliga a los obreros al trabajo forzado a punta de fusil, ocurre la huelga. Otro decreto prohíbe la huelga y la huelga sigue ocurriendo. Entonces el presidente Enrique Peñaranda, ordena al ejército que actúe de manera severa y enérgica. Patiño, rey de las minas, manda proceder sin vacilaciones. Sus virreyes, Aramayo y Hochschild, aprueban. Las ametralladoras escupen fuego durante horas y dejan la estepa regada de gente.
La Patiño Mines, paga algunos ataúdes, pero se ahorra la indemnización. La muerte por metralla no es accidente de trabajo.
(Tomado de Memoria del Fuego de Eduardo Galeano)
domingo 28 de diciembre de 2008
Hay una salida obrera y popular a la crisis
El titulo de este post es evidentemente extraño para muchos. La crisis economica, esa que los grandes señores del mundo no han podido solucionar con sus propias fuerzas (y nuestro dinero), es una de las mas graves desde la crisis del 29. Supone recesión económica (si no depresión) a nivel mundial. Es decir, para los trabajadores, salarios y sueldos más bajos, menos puestos de trabajo, mas precarización laboral, jornadas más largas de trabajo, etc. y para las clases dominantes, una significativa pero no terrible disminución de su tasa de ganancia. Pero todo esto según un plan. El plan de la burguesía.Las empresas, con el silencio cómplice de las burocracias sindicales, son las que llevan adelante este plan. Lo recubren con nombres agradables. "Reestructuración", "Recorte de personal", etc. No dicen directa ni abiertamente que muchas personas, que tienen familias que alimentar además, irán a la calle sin una fuente de ingresos. No obstante, nos dicen obstinada y machaconamente en todos los medios de comunicación (sus medios de comunicación) que es necesario, que no hay otro camino, que es lo único que puede hacerse.
Pero no señores. No es lo único. Existe la posibilidad de organizarse, de luchar. De organizarse para resistir y pelear no por "despidos dignos" como quieren algunos burócratas sindicales, sino porque esta crisis verdaderamente sea pagada por quienes la generaron: los ricos, los banqueros, los especuladores, los capitalistas. Es decir, la burguesía.
Esta lucha ya ha sido planteada por muchos trabajadores en todo el mundo. En Brasil, Argentina, Bolivia, etc. se escuchan a los trabajadores exigir que no sean sus hombros (ni sus estómagos) los que tengan que soportar el peso de la crisis.
El problema, de hecho, no es que los despidos se hagan dentro o fuera de la ley. El problema es que un despedido es un trabajador sin ingresos, sin nada que llevar a casa y obligado a hacer pasar hambre a su señora y a sus hijos hasta que encuentre algun sitio donde puedan darle algo a cambio de su sudor. Y esto, como sabemos, es muy dificil en tiempos de crisis.
La prohibición de los despidos, el incremento de los sueldos y salarios, un seguro de desempleo, escala móvil de horas de trabajo, un plan de obras públicas y la nacionalización de las empresas que despidan bajo control de los trabajadores son algunas de las demandas por las cuales deberían de pelearse hoy. Solamente así podríamos garantizar la superación de la crisis y una mejora significativa en las condiciones de vida de las mayorías.
Solamente así podriamos garantizar que la crisis la paguen los ricos.
Nota: Adjunto el último Correo Internacional, publicación oficial de la Liga Internacional de los Trabajadores, que habla también del tema y que, de hecho, me sirvió de base para elaborar este post.
Correo_Internacional 145 (Diciembre 2008)
viernes 26 de diciembre de 2008
Apuntes al Sur está de vuelta
Ante el estado de abandono en el que dejé a mi blog por las presiones de la universidad, el gremio estudiantil y la militancia, pensé que sencillamente no podría continuarlo. No obstante, la gente continua haciendo comentarios, por lo que tenía intenciones de darle una actualización en enero.Pero por lo visto, esa actualización tendrá que adelantarse, principalmente porque tremendo blogstar (y amigo) como es Renato Constantino (ahora miembro de la Mesa Directiva de la FEPUC, dicho sea de paso) me ha hecho propaganda en su blog, por lo que veré que reflexion manuscrita rebusco entre mis papeles para volver post y compartir con mis siempre escasos pero queridos lectores.
Así, digo con entusiasmo: Apuntes al Sur está de vuelta. Seguirá siendo el mismo blog de siempre, con el viejo lenguaje que (por inocencia o conveniencia) muchos en la izquierda ya olvidan y, además, espero pueda tener más videos y otros recursos audiovisuales. Porque la tecnologia también es un arma en la lucha por un mundo mejor.
miércoles 1 de octubre de 2008
Apuntes sobre la crisis mundial
García habla de la necesidad de integrarse al mercado mundial y de ahi sostiene (de forma ridícula) la existencia de un "blindaje" para la economía nacional frente a la adversa situación financiera mundial . Lo que no dice es que justamente esta super-integración al mercado mundial es la que hará que la crisis nos arrastre.
Ésta crisis se da en el marco de una agudización de la lucha de clases no solo en el país, sino también en muchas otras partes del mundo, especialmente Bolivia, donde vemos un alzamiento y envalentonamiento de la derecha no en contra de Morales precisamente, pero sí en contra de las posibilidades de que el movimiento de masas logre superar a Morales en sus demandas, aspiraciones y acciones.
Los efectos de esta crisis no los sentimos aún a cabalidad en el Perú. No obstante, ya han bajado las exportaciones de textiles. Otros sectores exportadores también podrían ver disminuída la demanda internacional, lo que propiciaría una búsqueda intencional de reuducción de la producción mediante despidos.En resumen, las cosas se van a poner feas. Y como siempre, tal y como nos lo muestran los ejemplos históricos, van a ser los trabajadores y los demás sectores explotados los que paguen los platos rotos.
Hoy, como ayer, las palabras de Rosa Luxemburg vuelven a resonar en todo el mundo: "Socialismo o barbarie".
